Desencuentro

Y como no me pudiste dar amor, o porque no quisiste o porque no supiste, me ofreciste canciones, que me vacían los ojos y me llenan el alma.

¿Por qué? Y, ¿para qué?

Para joderte, para joderme, para jodernos.

Ya no soy, ya no estoy. Ya no.

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Duelen

Necesito un corazón,

enamorarme

y una nueva risa.

Se apellida

y siempre va con prisa.

Es,

y ahí me quedo.

No alcanzo las palabras.

Duelen.

Vagabunda

Soy melancolía,

tristeza,

vacío.

Aun así me río,

como una vagabunda enamorada;

que perdió su billete de vuelta,

su hogar,

y su corazón.

Letra

Y me estoy diciendo a mí misma que lo intentaré, que no perfeccionaré, que desgarraré las palabras. Las descuartizaré, las diseccionaré. Pero no las enterraré, porque no es bueno. Claro que no, ¿qué sentido tendría?

Quiero, tiempo verbal actual, sacarles las garras. Cogerles el órgano principal y desangrarlas. Imagínate a una letra llorando sangre. Y es que de ahí, justo, sale la carne bien hecha, sincera, aunque duela.

Ser humano

Quiero decirle tantas cosas al ser humano que, al momento de la verdad, me quedo muda.

Quiero hacerle entender que es ira,

rabia,

melancolía.

Absurdez

y estupidez.

También risa pero nunca será poesía.

El ser humano es crueldad, maldad.

Y un cuerpo de mujer siempre será arte, además de un alma.

O una flor marchitada,

o una cicatriz encerrada en su bucle de realidades.

Y una verdad.

Una anatomía,

la gastronomía.

Pero el ser humano, jamás.

Ilusiones

Y si hablo de ti, si escribo, mejor dicho, ya no me hundo. Estaba buscando pretextos, trazándolos para llegar al principio del todo, para alcanzarte.

Si te soy sincera, no hay manera de quitarte de mi cabeza. Ya no escribo con melancolía, ni con ira. Tampoco con ternura ni finura. No escribo con pesadez, tampoco con pájaros en mi mente. Escribo con lucidez, con claridad y con un cursor parpadeante a la espera de que se me escape cualquier “Te necesito” o “Te quiero”. Aunque nunca te lo dije, tal vez porque nunca te quise. Fuiste una fantasía ilusa, como todas mis ilusiones pasadas.

Decadencia

Ese momento en que no hay sentimiento,

ese;

no duele,

no rasguña,

no quiebra,

no desgarra

y no mata.

Pero te hace envejecer unos años por dentro, interiormente. Hace marchitarte, poco a poco, al compás del tiempo, que es tan audaz, tan suspicaz.

Inercia

Mi corazón ennegrecido,

no se da por vencido.

Florece,

se enternece.

Y no quiere,

pero la inercia lo retiene,

en la candencia de las miradas,

las que vienen y se quedan amarradas al alma.

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